Un grupo de energúmenos se dedicó el domingo a gritar e insultar a Bojan, jugador del FC Barcelona. Coreando la nada graciosa frase "Bojan muérete", parte de la grada murciana acusó al jugador de no querer jugar con la selección española. Se trató de una especie de juicio sumarísimo que trasladado a un circo romano, hubiera acabado con el público señalando hacia abajo con el pulgar y con Bojan devorado por las fieras.
Muchos son los científicos que dedican años de investigación para encontrar el eslabón perdido y muchas veces, da la impresión que ese momento de amnesia de la evolución de la humanidad sigue vivo entre nosotros. Fruto de todo este despropósito, al chaval le han aconsejado que no juegue el partido del sábado entre Catalunya y Argentina, para no encender más los ánimos. O sea, que encima vamos a hacer caso a esa minoría que debería estar encerrada en una reserva.
Cualquiera que haya ido al colegio lo justo y tenga al menos el graduado escolar, puede entender que no es lo mismo jugar un partido que estar convocado para una competición que comporta una concentración de un mes. El deporte es así, pero hay quien insite en mezclar la velocidad con el tocino. Espero que Bojan olvide este incidente y se centre en su carrera deportiva porque escuchando las sandeces que se oyeron en La Condomina sólo se consigue dar categoría a unas fieras. Lo extraño es que nadie haya hecho nada a nivel oficial para que esto no se repita, quizás porque quien debería haber actuado simpatiza con la reserva animal.
Muchos son los científicos que dedican años de investigación para encontrar el eslabón perdido y muchas veces, da la impresión que ese momento de amnesia de la evolución de la humanidad sigue vivo entre nosotros. Fruto de todo este despropósito, al chaval le han aconsejado que no juegue el partido del sábado entre Catalunya y Argentina, para no encender más los ánimos. O sea, que encima vamos a hacer caso a esa minoría que debería estar encerrada en una reserva.
Cualquiera que haya ido al colegio lo justo y tenga al menos el graduado escolar, puede entender que no es lo mismo jugar un partido que estar convocado para una competición que comporta una concentración de un mes. El deporte es así, pero hay quien insite en mezclar la velocidad con el tocino. Espero que Bojan olvide este incidente y se centre en su carrera deportiva porque escuchando las sandeces que se oyeron en La Condomina sólo se consigue dar categoría a unas fieras. Lo extraño es que nadie haya hecho nada a nivel oficial para que esto no se repita, quizás porque quien debería haber actuado simpatiza con la reserva animal.














